03/02/2012

Abrazar las bibliotecas

Una aportación personal de última hora a la convocatoria de mañana: tengo claro, y me gustaría transmitir, que se trata de un acto de amor. Yo [corazón] bibliotecas públicas, como el americano I Love Libraries, es una afirmación positiva y creativa.

Trataremos de formar una cadena humana que, como un gran abrazo al edificio de la Biblioteca Nacional, simbolice el abrazo cariñoso a las bibliotecas. Vale, soy bibliotecario y defiendo mi terreno, pero hablo también del terreno que no es mío sino de los lectores. 

Me explico: las bibliotecas salvan vidas, o al menos las bibliotecas ayudan a sobrellevar las vidas de muchas personas, a realizar sus aspiraciones, a ejercer sus derechos, a completar sus deseos y hasta a consolar sus dolores. La biblioteca abierta, conforme a un modelo anglosajón de amplio recorrido histórico, es una institución necesaria según existe y más aún si la conseguimos seguir adaptando a los cambios de las necesidades sociales. Hemos leído historias sobre los self-made men americanos que se educaron en sus bibliotecas públicas, sobre los investigadores solitarios cuyos trabajos fructificaron en sus bibliotecas nacionales, y hoy vivimos realidades presentes y necesarias en la sociedad, como las bibliotecas que abren hasta muy tarde (¡sí, las salas de estudio son bibliotecas y cumplen su función social!), las bibliotecas que ayudan a los niños inmigrantes a no estar en la calle mientras sus padres trabajan hasta las tantas, las bibliotecas que recogen la memoria oral de los vecinos para que no se pierdan esas historias que parece que ya no hay dónde contar, las bibliotecas donde pueden echarte una mano con tu navegación por Internet, con el móvil, en las redes sociales, las bibliotecas donde siempre vas a encontrar la calidez de un espacio acogedor rodeado de libros de papel, las bibliotecas que te van a ofrecer tu primera oportunidad de disfrutar de un lector de libros electrónicos, las bibliotecas que te ayudan a aprender idiomas, jardinería, macramé o mecánica del automóvil... uff, se me acaban los ejemplos y quiero enviaros ya este mensaje.

Mañana sábado 4 de febrero de 2012, a las 12'00, quien pueda y quiera que venga frente a la Biblioteca Nacional de España a protagonizar una cadena humana que simbolice el gran abrazo a las bibliotecas. Quien esté a 5.000 km. puede abrazar su propia biblioteca, de su pueblo, su barrio, su ciudad.

Os dejo algunos enlaces, de los muchos que estoy viendo, hoy mismo:
y una inciativa nueva de la SEDIC
 "Como parte de esta campaña [De corazones y bibliotecas] se incluye la creación de buzones donde se puedan dejar o enviar “cartas de amor a la biblioteca”. SEDIC como asociación que representa a bibliotecas y bibliotecarios instalará un buzón físico y otro virtual (cartasdeamor@sedic.es) donde podéis enviar vuestras propias cartas o remitir las de vuestros usuarios. Las cartas pueden ir firmadas o ser anónimas si lo preferís. Se recogerán hasta el 23 de abril, día internacional del libro, para elaborar con ellas un homenaje a la biblioteca".
 

03/01/2012

Concepto de bibliotecaria en 1914

Las cien más bellas glosas.
Eugenio d'Ors
"¡Nada! Nada se ha hecho para remediar tu esclavitud, excepto una empresa llevada a cabo ha poco allí, en ese rincón del mundo que es mi patria. Allí se ha pensado en lo trágico de ese vivir y de ese esfuerzo tuyos, en los que el trabajo no está templado por el juego. Allí se ha inventado una profesión para tí, profesión expedita en las esferas de la posibilidad, y elevada dentro de las jerarquías de la cultura. Una profesión en la que las dulzuras honorables del recogimiento se unen a las alegrías enérgicas de la responsabilidad. Una profesión en la que el trabajo regular y noble va acompañado de la plenitud del juego, del divino juego de las letras y de las artes. Profesión normal, civil -heróica y cómoda al mismo tiempo-, misión y carrera a la vez: la profesión de Bibliotecaria."

19/12/2011

A ver qué es lo que estamos defendiendo


#lasbibliotecasmolan
El llamado Affaire PEPSI ha sacado cosas interesantes y, lo siento, no me puedo extender ahora demasiado sobre lo mal que me han parecido muchos comentarios que he leído, escritos presuntamente por bibliotecarios. Pero no, el ELLO del que quiero hablar es del objeto de nuestra defensa: los bibliotecarios guais tenemos claro que #lasbibliotecasmolan y es cierto que hacemos muchos esfuerzos para que así sea, pero ¿no habéis leído también esos otros comentarios, los de los usuarios?
Pues lo siento, pero, para empezar, es de poco inteligente no darse cuenta de que el anuncio sugiere que no molan en el sentido de tener que pasar por ellas una y otra vez para terminar una maldita carrera universitaria. Y por otro, decirles que lo que llamais tópicos rancios lo veo yo en todas y cada unas de las bibliotecas a las que voy a estudiar.
Si los libros fueran tan coñazo como los bibliotecarios que los custodian, sería un auténtico iletrado...
Resulta llamativo que las críticas al anuncio no vengan del común de los mortales, independientemente de su origen o profesión, sino del gremio de bibliotecarios... Hemos creado esta extraña sociedad de los lobbies y los gremios, todos guardando por sus intereses y haciéndose los victimistas.
Lo que perpetua la imagen de rancios de algunos bibliotecarios son los comentarios que se leen por aquí y no un anuncio.
Con el coñazo que habéis dado hoy, lo único que queda claro es que los bibliotecarios no dáis un palo al agua...
Otra cosa es que se haya tomado un comentario como una ofensa al mundo libre y que se establezca una caza de brujas que defiende la cultura (cosa que hacemos mucha gente desde muchos oficios) pero con una virulencia fundamentada en la demagogia y en la meada fuera de tiesto. Pepsi se puede haber equivocado, pero los bibliotecarios no están dando un gran ejemplo de lo que ellos reclaman para sí mismos. Historia de este país. Pan nuestro de cada día
Y réplicas como esta:
pepsi, voy yo a tu casa a venderte mis creencias? pues deja las de los demás en paz. si no molaran no estarían llenas, listos!
Que me hacen decir: sí, efectivamente, los bibliotecarios somos expertos en eso precisamente, en ir a la gente a venderles nuestras creencias. Y las bibliotecas no están llenas, no. Más que de estudiantes buscando sitio y de libros cogiendo polvo. Tristemente: y si no le echamos grandes dosis de imaginación y de esfuerzo, hasta eso va a desaparecer. Porque despues de dejarnos sin dinero para comprar libros nos dejarán sin calefacción ni aire acondicionado (bueno, en realidad estas restricciones ya vienen de atrás), sin personal, sin edificio y sin nada que ofrecer al público antes de la desaparición ¡Ojo! como está pasando en UK y en EEUU, que están CE-RRAN-DO.

O esta:
El que haya pensado esto no ha pisado una biblioteca en su vida.
Tristemente: sí, seguro que la ha pisado. Pocas, quizá sólo una, y quizá le mandaron callar, o no tenían lo que buscaba, o no se atrevió a preguntar, o no le pareció posible que en un sitio tan rígido se encontrara lo que necesitaba, o no encontró el modo de averiguarlo...

Pero, de nuevo, volvamos a el ELLO. El ELLO es qué es lo que estamos defendiendo, qué es lo que estamos ofreciendo, qué es lo que está siendo atacado, y qué es lo que está siendo demandado por la población. Porque no sé si coinciden, visto lo visto.

Y pongo el ejemplo terrible: el corte de suministro económico para adquisiciones bibliográficas en las Bibliotecas Públicas de Castilla-La Mancha. 0 € para libros en 2012. Lo leímos en una nota oficial que ha sido retirada de la web, pero reproducida aquí: 
"(…) para el año 2012 no habrá por parte de la Dirección General ninguna asignación presupuestaria para las adquisiciones de ningún tipo de fondos ni para las actividades culturales. Ante esto, la Biblioteca comunica a todos los ciudadanos y usuarios que:
1. Durante todo el año 2012 no podrá incorporar novedades: ni libros, ni revistas, ni periódicos, ni documentos audiovisuales, ni ningún otro material que suponga adquisición por compra.
2. El servicio de sugerencia de compras (desideratas) queda suspendido. Sin embargo la Biblioteca se compromete a seguir recogiendo sus desideratas para valorar su incorporación a la colección, una vez se disponga de presupuesto.
3. Las suscripciones a publicaciones periódicas no se podrán renovar. Se podrá seguir disponiendo de los ejemplares atrasados y los recibidos por donación.
4. Se suspenden las actividades culturales que supongan coste económico"
Decimos entonces: nosotros tenemos los espacios, los servicios, y tooooda esa información digital. Y nos dicen ellos: libros, queremos libros. Dejáos de tonterías: queremos libros.
Cualquier ciudadano que tenga interés en un libro puede proponerlo a su biblioteca, conseguir que se adquiera y así logrará no solamente leerlo sin soportar el alto coste del libro, sino permitir que quede a disposición de sus vecinos y poder mantener el sistema de creación y producción de libros. Este sistema incluso se ha extendido a las películas, que también se estaban incorporando a las bibliotecas. Tengo la sensación de que nadie repara en que este sistema era todo un ejemplo de acceso gratuito a la cultura pero que, como no formaba parte del espejismo tecnológico e internauta dominante, nadie le prestaba atención. Tanto hablar de compartir en internet virtualmente y se están olvidando de compartir físicamente. Al final no se va a desarrollar la Ley Sinde, pero sí la no ley, pero sí norma, de Sin Libros (y sin películas) en las bibliotecas.(Rebelión.org)
Os destaco la frase que más me ha llamado la atención y me ha hecho reflexionar: este texto, escrito por un periodista autor de libros, usuario de bibliotecas públicas en apariencia, nos viene a decir que lo importante de las bibliotecas es lo que no se puede encontrar en internet. Aparte de lo poco afortunado de la expresión (internet no es un espejismo) lo grave es que este señor, que no es un iletrado, no ha visto las bibliotecas en internet, sino en la calle, en el barrio, compartiendo físicamente. ¿Es a eso a lo que damos más importancia los bibliotecarios guais? Pregunto, tratando de cerrar un bucle que creo que me ha quedado un poco confuso...